Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , ,

Colonización griega, Agrigento.

por

Ana de la Asunción Criado

Universidad Autónoma de Madrid

agrigento

Valle de Agrigento. Isla de Sicilia.

De todos los ambientes en los que se hizo presente la colonización griega, la Península Itálica y la isla de Sicilia fueron los más destacados, los de mayor peso en la historia griega; incluso llegaron a rivalizar por motivos de riqueza y desarrollo político, intelectuales y culturales. El motivo de implantación de ciudades en estos lugares son indudablemente los intereses agrícolas, aunque también hay que tener en cuenta la viabilidad que facilita los contactos con los indígenas del interior. Además las colonias eligen lugares próximos a la costa con buena salida al mar. La primera fundación de la que tenemos noticia en este ambiente, Pitecusa, es anterior a la mitad del siglo VIII. A lo largo del siglo VII irán surgiendo nuevas ciudades, bien fundadas desde metrópolis egeas, bien en forma de subcolonias de colonias anteriormente fundadas en Sicilia o en el sur de Italia, este proceso concluirá en siglo VI. Todo ello dará lugar a un frente costero netamente helénico. (Domínguez Monedero, A.J., 1991, p. 120).

Agrigento, conocida en la antigüedad como Acragas, era una de las colonias pertenecientes a la “segunda colonización” puesto que fue fundada por una colonia griega que anteriormente había sido fundada por griegos en Sicilia, Gela. Si la fundación de Gela se situaba hacia el 690 a.C., la de Agrigento puede tener lugar hacia el 582, fecha completamente confirmada en la actualidad gracias a los hallazgos arqueológicos (Domínguez Monedero, A.J., 1989, p. 425). La evidencia material más antigua procedente de este lugar data del 600-575 a.C. (Domínguez Monedero, A.J., 199, p. 18). Rechazando la hipótesis que defendían algunos investigadores de una fase precolonial (Domínguez Monedero, A.J., 1989, p. 425). La fecha de fundación también coincide con la que aporta Tucidides (6.4.5) quien sitúa su fundación en el 580 a.C. (Tsetskhladze, ed., 2006, pp. 306-307).

“Unos ciento ocho años después de su fundación, los gelenses fundaron agrigento, tomando el nombre de la ciudad del río Agrigento, confiriendo el honor de fundadores a Aristonoo y Pistilo y dándole la constitución de Gela”

Tucidides (6.4.5.)

En el caso de Agrigento existen dos fundadores, okistes, interpretados como los jefes de los dos grupos que toman parte en la fundación. Bérnard opina que a los geleneses que fundaron Agrigento les llegaron refuerzos de las dos metrópolis: Rodas y Creta. Más correcta es la argumentación de De Waele, quien opina que los colonos procedían de Gela y de Rodas e islas adyacentes (De Weale, 1957, pp. 236-237). Asheri concreta más y afirma que los rodios procedían de Camiros y no de Lindos. Más probable es la opinión de Merante para quien el componente rodio que interviene en la fundación de Agrigento sería el mismo que parte bajo las órdenes del cnidio Pentatlo o que, tras desembarcar en Sicilia, toma su propio camino en dirección a Gela y, desde allí, a Agrigento (Merante, 1967, pp. 102-103). En cualquier caso, la existencia de tribus dorias y su intervención en la administración de la ciudad no parecen causar dudas (Domínguez Monedero, A. J., 1989, p. 426). Braccesi resume toda la problemática en dos tipos de teorías principales: o bien se trata de una colonia rodio-gelense, o bien es una colonia gelense, en la que existe una doble mezcla étnica rodio-cretense (Breccesi, 1988, pp. 4-5).

Según Polibio (IX, 27, 1) la ciudad se sitúa 18 estadios del mar (aproximadamente unos 3 kilómetros), en el borde de la dorsal rocosa que delimita una fértil llanura costera, y está circundada por el río Agrigento del que toma su nombre, y el río Hypsas. Según Bérard su expansión se debe porque los gerenses quisieron asegurarse una zona de expansión hacia el oeste, ya que los siracusanos los habían impedido la expansión hacia el este. La fundación a 60 km. pudo tener como finalidad de alegar de ésta a algún contingente recién llegado de Camiros, pero sin desaprovechar la ocasión de poder contar un excelente emplazamiento (De Miro, 1962, pp. 123-133). Graham denomina a esta situación “Rhodian connection”, pero Domínguez Monedero no se muestra muy de acuerdo con esta tesis (Domínguez Monedero, A.J., 1980, p. 427). Es probable que este presunto intento hegemónico de Gela sobre su recién creada colonia resultase un fracaso; la prueba sería la ocupación del poder por el tirano Fálaris (570-554 a.C.), ya que parece que procedía de Astipalea. (Domínguez Monedero, A.J., 1989, 428).

Creció rápidamente y en el 570 a.C., con la tiranía de Fálaris, se convirtió en una ciudad muy poderosa. Sin embargo, éste, al igual que otros muchos tiranos, no tendría un buen final pues fue derrocado en una revuelta popular y lo mataron. No obstante, la toma de poder por Fálaris, considerado como el iniciador de la expansión acragantina, permite suponer que contaba con partidarios dentro de la ciudad, probablemente el elemento dórico egeo, frente a los colonos gelenses, todo ello dentro de un contexto más amplio de enfrentamiento entre la nueva aristocracia de la colonia y los elementos del demos (Braccesi, 1988, p. 8). Según De Miro (1956, 263-264), la tiranía tuvo una importante influencia religiosa habiendo una dicotomía entre la aristocracia, afecta a los cultos olímpicos y el resto de individuos entre los que se hallaría el elemento local absorbido de la zona. Lo cierto es que la política de Fálaris seguirá su propio camino, independiente y quizá distinta en su plasmación, de la política de la metrópolis gelense (Domínguez Monedero, A.J, 1989, p. 428). Braccesi, en cambio, no cree en la existencia de una conflictividad social, e interpreta el ascenso de Fálaris a partir del carácter mixto de Agrigento, con presencia de gelenses y rodios o gelenses y rodio-cretenses (Braccesi, 1988, pp.5-7).

En cuanto a la descripción de la ciudad la más próxima es la que aporta Polibio (IX, 27, 2-8), las cuales se han comprobado gracias a las últimas excavaciones y a la fotografía aérea. Destaca de ella principalmente su seguridad debido a las grandes defensas naturales y la muralla construida con la que contaba. Como ya se ha señalado anteriormente también tenía buenos recursos de agua puesto que estaba bañada por dos ríos. También Polibio señala un elemento esencial en las polies del momento, la acrópolis la cual está situada en una prominencia al que sólo se tenía acceso desde el interior de la ciudad, allí se encontraban el templo de Atenea y Zeus Atabirio (como podemos ver en el texto comentado). Toda ella formada por un trazado ortogonal propio de los primeros momentos (siglo VI). Las necrópolis estaban orientadas en torno a los grandes ejes de comunicación del territorio, uno de las características de estas son los hallazgos de tumbas de animales, sobre todo caballos. La mayoría de las tumbas son simples fosas rectangulares talladas en la roca y el ajuar suele hallarse en el interior del sepulcro, son más abundantes en las tumbas infantiles y femeninas (Domínguez Monedero, 1989, p. 429). Marconi (1929, pp. 101-102) muestra su carácter mixto, pues se han encontrado tanto inhumación como incineración. Han sido varias las necrópolis excavadas diferenciando distintos niveles, características y modelos de las mismas.

En cuanto a los templos, otro aspecto fundamental y típico de las ciudades griegas. Sobresale el estudio realizado por De Waele sobre los templos y los cultos acragantinos. El culto más característicos es el culto a Deméter y Core, que probablemente, era semejante al de Gela y al de Siracusa, donde fue introducido por los Dinoménidas. Se desarrollan en el llamado “Santuario de las Divinidades Ctónicas, en el templo de Deméter de S. Biagio y en el Tesmoforio de S. Anna (Domínguez Monedero, 1989, p. 435). El estudio de estos templos ha permitido conocer que los contactos greco-indígenas en Agrigento comenzaron en el primer cuarto del siglo VI a.C. y también, gracias al estudio de los mismos, hemos podido conocer la mezcla de materiales sículos y griegos. Con el paso del tiempo se aprecia la mayor presencia griega y la construcción de los primeros edificios griegos fuertemente influidos por Gela (Marconi, 1933, p. 106). Junto a estos han aparecido objetos, por ejemplo recipientes de bronce, que también parecen tener una tradición indígena.

En cuanto a la expansión agracantina alguno autores como Maddoli han subrayado el periodo de dificultad que atravesaba Agrigento, ven en el expansionismo la necesidad de controlar al turbulento elemento sicano, así como de abarcar también la costa tirrénica para frenar el avance cartaginés hacia el este (Maddoli, 1980, p.14). Se conoce la existencia de dos phouria limítrofes con el territorio gelense, uno en Ecnomo y otro, Pahalrion, quizá en Monte Desusino. La conquista de Cámico por Fálaris también es probable, así como la ciudad sicana de Ouessa. Según De Miro, la política exterior acragantina bajo Fálaris se caracterizaría por una primera afirmación al este, hacia el Salso con una clara intención de alcanzar la costa tirrénica; por último, se interesó por las zonas occidentales, impedidas por Selinunte. Todo esto tuvo un interés económico que en las regiones internas estaba determinado por el azufre y la sal. El testimonio arqueológico sobre la expansión acragantina bajo el mandato de Fálaris también parece ser evidente (Domínguez Monedero, A.J., 1989, p. 443-444), todo esto es recogido por Miro quien ha sistematizado en un trabajo los principales momentos de la expansión acragantina bajo Fálaris.

Los 70 años posteriores a la tiranía de Fálaris apenas se conocen, pero si cabe destacar otro personaje, Terón quien gobernó la ciudad hacia el 488 a.C., quien se alió con Gelón de Siracusa y expulsó a Terilo de Hímera anexionando sus dominios. La ciudad se engrandeció después de la invasión cartaginesa del 480 a.C. Terón fue sucedido por su hijo Trasideo que terminó siendo derrocado por los ciudadanos. La democracia llegó a Agrigento tras su mandato y duró hasta el 406 a.C. que se produjo la invasión Cartaginesa. En los años venideros Agrigento se vio envuelta en diferentes conflictos con distintas poleis, muchos de estos se vieron desencadenados por la dominación cartaginesa (Osborne, R., 1998, pp. 91-158).

La conclusión sobre la colonia de Agrigento no puede ser tan precisa como en otras ocasiones señala Domínguez Monedero (1989, pp. 469-473). Parece ser que su ocupación no fue difícil puesto que no hay señales de destrucción ni de profundas transformaciones. Lamentablemente, no se tienen muchos datos de cómo tiene lugar la integración del elemento indígena en la cultura griega, aunque el hecho es que se produce, tal vez ya en la propia Agrigento. Algunos autores son partidarios de que exista un rasgo de indigenismo que perdura tras la helenización del centro. Fundada tarde dentro de las colonias sicilotas y encerrada entre dos poderosas póleis: Gela y Selinunte, ambas en plena expansión territorial y crecimiento demográfico. La situación de Agrigento era muy difícil porque seguramente fue considerada por las autoridades de Gela como una simple prolongación de ella misma. En este sentido no extrañan las políticas, en especial la expansionista, llevada a cabo por Fálaris que no era oriundo de Gela. Se duda si este llegó o no a conquistar Camico y si esto se corresponde con S. Angelo Muxaro; lo cierto es que el área de S. Angelo Muxaro durante un tiempo mantiene relaciones de amistad con los acragantinos pero no desde una posición de sumisión. Las tradiciones que han llegado hasta nuestros días sobre Fálaris son bastante negativas, caracterizándolo como cruel, probablemente esto tenga un matiz político. Desde el siglo VI los intereses acragantinos están presentes en Castronuovo y que a principios del siglo V Terón se hace con el poder de Hímera que integra en la órbita acragantina, hecho del que se tiene constancia gracias a las monedas (Domínguez Monedero, 1989, p. 472).

A pesar de no poseer grandes datos acerca de Agrigento parece ser que existió una ocupación intensa de un rico territorio especialmente apto para la vid y el olivo; de una integración completa del elemento indígena dentro del cuerpo social lo que viene demostrado por la escasez de testimonios no helénico, así como la presencia dentro del propio territorio de centro S. Angelo Muxaro que fueron durante baste tiempo independientes. Son estos factores los que contribuyen a hacer de Agrigento una importante ciudad con una población en torno a los 20.000 habitantes, quizá la cifra que aporta Diodoro (XIII, 84, 3; XIII, 90, 3) de 200.000 habitantes sea demasiado elevada pero da idea de la magnitud que se atribuía a esta importante ciudad. Los cálculos de población siempre son complejos, pero si la intensidad de ocupación del territorio acragantino es tan grande como parece, la población total de la polis también debe serlo y gran parte de esta procedía del antiguo elemento indígena. Se cree que fue durante el mandato de Fálaris cuando se quiso llevar a cabo una política independiente de la de su vecina metrópolis y esto sólo sería posible mediante una serie de acuerdos y pactos con los indígenas que garantizasen beneficios para amabas partes. No hay por qué suponer una expansión bélica, incluso la propia debilidad de la recién fundada Agrigento lo desaconsejaría. Como consecuencia de este proceso se integran los elementos indígenas a la cultura acragantina. Cien años después de su fundación, Agriento se ha convertido, bajos los Emmenidas, en uno de los árbitros de la situación en toda la isla. La ocupación de Hímera por Terón y la dorización de la misma (Diod, XI, 49, 3- 4) quizá con elementos acragantinos sería un indicio más de la elevada población que alcanzó esta colonia en el siglo V. En cualquier caso, y a pesar de haberse incorporado con posterioridad a la carrera expansiva que sus poleis vecinas Agrigento consigue su propio y territorio importante. La colonia supo actuar con tacto, creándose vínculos motivados por el interés común y mucho más fuertes y duraderos que los creados por una simple victoria militar (Domínguez Monedero, 1989, p. 473).

Posteriormente, de forma muy breve, se intentarán aportar las pautas más características de la moneda acragantina durante la época griega, mostrando su evolución y principales temas iconográficos todo ello ilustrado con dracmas del periodo que se está estudiando. No se debe olvidar la fuente de información tan importante que es la numismática para la historia, no sólo nos muestra los temas, cultos, símbolos o creencias de determinados lugares y momentos. También nos aporta gran cantidad de datos de forma indirecta, puesto que la moneda, en muchas ocasiones fue utilizada como símbolo de poder y prestigio no sólo para la ciudad sino también para el gobierno del momento. Cuanto mejor es la moneda de un determinado lugar, mayor será su esplendor y eso se refleja en el exterior. En el caso de Agrigento nos permite percibir el gran esplendor que logró alcanzar la polis conforme fue avanzando el tiempo, llegando a realizar unas de las representaciones mejor logradas del mundo griego.

La adopción de la idea clásica de una moneda de dos caras, pudo ser contemporánea en Sicilia y en Atenas. Hacia finales del siglo VI, se incorporan ciudades dorias como por ejemplo Akragas (Agrigento) y Siracusa, dos de las más importantes. La larga serie de decadracmas de Akragas, de patrón ático, introduce los tipos de águila y el cangrejo, que persistirán durante un siglo. El águila es el pájaro de Zeus y dueño de los aires; el cangrejo simboliza los elementos acuáticos del río y orillas del mar. Este último sirve como representación de la propia ciudad de Akragas (Herrero Albiñana, C., 1994, p. 136).

La moneda de Agrigento llegará a convertirse en una de las más destacadas del mundo griego. En los diferentes dracmas conservados se puede apreciar una evolución muy importante en las mismas, en tan sólo un siglo logran realizar monedas de gran calidad aunque siguen siendo fieles a sus representaciones iconográficas iniciales. Todo esto se aprecia perfectamente en las dos imágenes mostradas a continuación. Agrigento, antes de su destrucción por los cartagineses en el 406 a.C., emite una serie muy especial de decadracmas con las representaciones más logradas del arte monetal griego. En ellas, al igual que la imagen inferior, se puede distinguir en el anverso dos águilas volando que hieren a una liebre, un tema alusivo a los versos del coro de Agamenón, de Esquilo. En el reverso una cuadriga al galope sobre la que vuela encima un águila que sostiene una serpiente entre sus garras; debajo de los caballos aparece un cangrejo como símbolo de la ciudad (Herrero Albiñana, C., 1994, p. 148). Como podemos ver los elementos más característicos, como son el águila y el cangrejo, se mantienen en ambos periodos.

monedas1

Los tres tipos de monedas de la antigua Grecia.

Figura 1: Moneda Akragas, Sicilia (500-450 a.C.)

Se trata de una de las primeras monedas acragantinas, 8.49 gr. [http://www.wildwinds.com/coins/greece/sicily/akragas/i.html, (Consultada el 03 de abril del 2014)]. En el anverso percibimos el águila característica con sus alas cerradas     y también se puede leer “AK-RA”. En el reverso, el otro símbolo típico, el cangrejo realizado de una forma bastante arcaica, nada que ver con las representaciones de épocas posteriores.

Didracma de Agrigento

Monedas de Agrigento.

Figura 2: Moneda de Akragas, Sicilia (414-413 a.C.)

En este ejemplo ilustra la evolución de la moneda acragantina (17’25 gm.) [http://www.wildwinds.com/coins/greece/sicily/akragas/BMC_61.txt, (Consultada el 03 de abril del 2014)], desde las representaciones arcaicas anteriores realizadas de un modo tosco hasta llegar a un mayor perfeccionamiento, como se aprecia en la imagen, aunque manteniendo los mismos temas iconográficos. En el anverso se vuelve a hacer alusión al águila, en este caso son dos águilas. Uno de estos águilas tiene la cabeza vuelta hacia arriba y el otro vuelta hacia el cuerpo muerto de la liebre que se encuentra entre sus patas. Representa el momento en el que el águila bate sus alas y con el pico abierto de par en par caza a su presa. Al rededor de esta escena una A, R y G de Akragas. En el reverso se puede leer “AKRA-G-A-NTIN”, como tema iconográfico el cangrejo, visto desde arriba. Debajo de este la escila (monstruo con torso de mujer y cola de pez con seis perros que parten de su cintura con dos patas cada uno) con su brazo protege sus ojos del sol, su pelo es sacudido por el viento. Todo ello crea una relativa sensación de movimiento. Elaborado con una ejecución perfecta y gran detalle, uno de los ejemplares mejor conservados.

En el último decenio del siglo V a.C., los cartagineses en lucha contra Siracusa, acuñan posiblemente valiéndose de los incisores griegos, sus primeras emisiones, llamadas corrientemente “siculo-púnicas”, llevando los tipos alusivos en parte imitados de las acuñaciones siracusianas y en parte propiamente originales (Herrero Albiñana, C., 1994, p. 148). Como se puede apreciar la moneda es el símbolo de la polis y también es un modo de independencia, de identidad respecto al resto. Todo un objeto esencial en el estudio histórico.

A continuación como complemento de información sobre la colonia griega hemos seleccionado el siguiente texto:
Agrigento se diferencia de la mayor parte de las otras ciudades no sólo por lo antedicho, sino también por sus fortificaciones y, principalmente, por la belleza de sus edificios. Está construida a dieciocho estadios del mar, de manera que no carece de ninguna utilidad de las que éste ofrece. Su perímetro es excepcionalmente seguro, tanto debido a la naturaleza como a defensas artificiales. Su muralla se levanta sobre una cadena rocosa, alta y abrupta, la cual a trechos es natural y a trechos construida. La ciudad, además, está rodeada por ríos. Por el sur fluye uno que se llama igual que la ciudad: por el Este y el Sudoeste otro llamado Hipsias. La Acrópolis de la ciudad está situada en una prominencia, rodeada por un abismo impracticable; sólo tiene un acceso interior desde la ciudad. En su cumbre están situados el templo de Atenea y el de Zeus Atabirio, que es el que tienen todos los rodios. Agrigento es fundación rodia y es lógico que el dios tenga allí el mismo epíteto que tiene entre los rodios. Por lo demás, la ciudad está adornada magníficamente con templos y pórticos. El templo de Zeus Olímpico está inacabado; por sus planos y su extensión, quizás supere todos los templos de Grecia.

Polibio (IX. 27. 2-12).

Traducción y notas: Balasch Recort, M. (1981, pp. 326-327).

El texto seleccionado fue escrito por Polibio (200-118 a.C.), historiador griego, considerado uno de los más importantes debido a que es el primero que escribe una historia universal con el objetivo de explicar cómo los romanos lograron poner su hegemonía en todo el Mediterráneo; además algunos autores retoman sus escritos en cuanto a la Teoría de la Historia. Sin embargo, en este caso nos interesa por la descripción que en estas pocas líneas realiza sobre Agrigento. Lo primero que hemos de tener en cuenta es el desfase cronológico existente entre el momento en el que vive el autor y los acontecimientos que narra, ya que son bastante anteriores a su época por lo tanto se deben de consultar con cierto escepticismo.

Hay otros textos mucho más interesantes que el seleccionado, por ejemplo los de Diodoro de Sicilia (XIII, 82-85) que narran la conquista de Agrigento por los Cartagineses y la resistencia que estos ejercen. Sin embargo, son textos que narran hechos bastante posteriores a la fundación de la colonia por lo que no eran de relevancia muy destacada para el periodo concreto que estamos analizando. Por ese motivo, se ha elegido este texto pues describe la ciudad en los años posteriores a su fundación, siendo utilizado por Domínguez Monedero, entre otros, para sus estudios sobre las colonias griegas.

Adentrándonos en el comentario del texto propiamente, se deben resaltar diferentes cuestiones. Aunque en apariencia es un simple texto descriptivo si se realiza una lectura detenida y detallada del mismo, comparándolo con otros estudios de los anteriormente comentados, se puede extraer una información muy importante. En primer lugar muestra la polis de Acragas como un lugar bello, cuyos edificios son destacados e importante. Lo que nos muestra la primera evidencia de que esta colonia fue adquiriendo importancia conforme avanzó el tiempo. Dos elementos esenciales dentro de las ciudades griegas son la Acrópolis y los templos, en este caso, según narra Polibio y gracias a otra serie de estudios se ha podido comprobar que eran de gran belleza. Probablemente Polibio describa un momento en el que la ciudad ya ha alcanzado cierto protagonismo y posiblemente se refiera a la época helenística ya que describe una ciudad adornada con pórticos, característica típica del helenismo, momento en el que se comienzan a rodear el ágora de pórticos (Línea 14). En cualquier caso, la importancia y la belleza de los edificios es el reflejo perfecto de la majestuosidad de la colonia. Es probable que Polibio exagere respecto al tamaño de los templos (Líneas 15-16), porque aunque Acragas fuera una colonia destacada no llegaría a semejante importancia como para tener los templos más grandes del mundo griego. El conjunto monumental de la ciudad también fue descrito por otros autores como Píndaro quien se refirió a ella como “la más hermosa de las ciudades mortales”.

El templo es el otro edificio que no se echa en falta en ninguna ciudad griega. En Agrigento se encuentra un conjunto de templos, todos ellos dóricos, de elevada importancia. En este caso, Polibio nos remarca la importancia del Templo de Atenea y el de Zeus Ataribio. En relación con este último cabe señalar la interrelación que establece Polibio con este templo y los rodios. Pues Zeus Ataribio era el dios de los rodios por lo que vincula a estos mismos con la fundación de Acragas. Sin embargo, otros autores contradicen este hecho y apuestan por una fundación gelense. Como ya se mostró con anterioridad, el tema de la fundación es bastante complejo pero hoy en día suele establecerse como fundador Gela. En cualquier caso, los datos no son distantes puesto que Gela fue fundada por Rodianos, así que el carácter primitivo de estas fundaciones no se perdió en unos pocos años. Lo que si aporta a Acragas un carácter particular es el elemento indígena que está presente en la polis.

Otra información que se extrae de todo esto, también mencionada por otros autores, es la importancia del agua, tanto del mar como de los ríos. El mar fue un elemento fundamental de comunicación entre los griegos y a través del cual se entablaron unas redes comerciales muy extensas y eficientes. Por lo que los griegos no dudaron en fundar la mayoría de sus colonias con una salida al mar fácil, Agrigento es ejemplo de ellos. De nuevo se hace referencia a los dos ríos que bañan la ciudad y al igual que Tucidides (6.4.5.) señala que uno de los ríos fue el que dio nombre a la colonia.

Por último mostrar la importancia del carácter defensivo de la ciudad en el que Polibio hace especial hincapié. Tanto el Acrópolis está situado sobre un promontorio al que solo se tiene acceso desde el interior de la ciudad como las murallas (tanto artificiales como naturales) hace que Acragas sea un lugar seguro. Pero detrás de todo ello se encuentra un interés encarecido de protección de la misma, lo que evidencia las amenazas o los riesgos de ataque que sufría la ciudad, era un momento de inestabilidad. Dichas amenazas pudieron estar causadas por varios grupos, desde los indígenas, algo que aparenta ser poco probable puesto que todo apunta a que se mezclaron perfectamente con los colonizadores; hasta las propias colonias griegas. Es obvio que los sistemas defensivos fueron promovidos a causa de los intereses expansionistas de las colonias griegas vecinas, como se ha señalado en el punto 1 el momento de fundación de Acragas coincidió con el expansionismo de otras colonias próximas, lo que hizo que Agrigento tuviera que defenderse y buscar otros medios de expansión. Tampoco hemos de olvidar la gran invasión Cartaginesa que sufrirá la polis en los años venideros.

agrigento

Mapa actual de Agrigento

La imagen superior sirve de completo a toda la descripción anterior (Domínguez Monedero, A.J. (1989). Todos estos datos son narrados bastantes años después del momento que describen pero en cualquier caso no debemos dudar de su veracidad, pues muchos de estos han sido corroborados con descubrimientos arqueológicos que no dejan poner en tela de juicio la importancia de la colonia. El texto es el reflejo perfecto de cómo una fundación colonial tardía alcanzó gran esplendor y llegó a convertirse en una de las ciudades más emblemáticas, además, como se ha podido comprobar, el texto resume perfectamente todos los estudios analizados anteriormente sobre Agrigento.

PUEDE INTERESARLE:

Documental acerca de la Colonización griega y la Magna Grecia.

ARTÍCULO REALIZADO POR:

Ana de la Asunción Criado. Vice-directora del Blog.

Ana de la Asunción Criado. Vice-directora del Blog.

Anuncios